• Señora Presidenta de la República, Michelle Bachelet.
• Señor Secretario General de la Organización de Estados Americanos, José Miguel Insulza.
• Señor Presidente del Senado, Jovino Novoa.
• Señor Presidente del Tribunal Constitucional, Marcelo Venegas.
• Señor Fiscal Nacional del Ministerio Público, Sabas Chahuán.
• Señoras y señores Embajadores y representantes de diversos países.
Quiero agradecer especialmente la presencia de los miembros de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, presididos por la señora Luz Patricia Mejía, todos connotados juristas expertos en la materia, en este acto tan significativo para nosotros.
Para la Cancillería de Chile es un hecho muy significativo que la Comisión celebre precisamente aquí sus 50 años de vida. En Santiago, y en este edificio, a la sazón el Hotel Carrera, por años sede habitual de los encuentros internacionales, en la Quinta Reunión Consultiva de los Ministros de Asuntos Exteriores de la Organización de Estados Americanos, efectuada entre el 12 y 18 de agosto de 1959, fue creada esta Comisión tan crucial en el desarrollo de la protección, promoción y defensa de los derechos básicos de las personas en este Continente.
Con nuestro irrestricto respaldo al papel de la Comisión y también de la Corte, instituciones que en conjunto conforman el Sistema Interamericano de Derechos Humanos, el Estado de Chile muestra un sólido compromiso con el cumplimiento de sus normas y orientaciones. De tal manera que, permanentemente, hemos estado dispuestos a mejorar y a corregir aquellas deficiencias y vacíos que puedan existir en nuestra institucionalidad, con la convicción de que ello fortalece nuestra democracia y los derechos humanos en nuestro país.
Podemos resaltar que el hito de este año en nuestro país ha sido la entrada en vigencia de la Ley sobre Acceso a la Información Pública, que si bien fue producto de un intenso debate interno, también fue impulsada por un fallo de la Corte Interamericana, previa recomendación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. También es de gran importancia la campaña nacional de toma de muestras ADN "Vives en nosotros. Te llevamos en la sangre" para la identificación presente y futura de restos de víctimas de violaciones de derechos durante la Dictadura Militar, que durante 17 años gobernó Chile mediante un régimen de opresión, donde tuvimos en la Comisión un refugio y un amparo inolvidable. Así como el trabajo destinado a avanzar en el reconocimiento de nuestros pueblos originarios, la reciente creación de la Defensoría Laboral y la Ley que crea el Sistema Intersectorial de Protección Social. Ellos son algunos ejemplos actuales de cómo estamos interesados en seguir por el camino de la protección de los derechos de las personas.
El Estado de Chile le otorga al Sistema Interamericano de Derechos Humanos un alto valor como un mecanismo coadyuvante de los mecanismos nacionales. Y lo considera fundamental para el pleno respeto y goce efectivo de los derechos humanos en cada uno de los Estados miembros, incluso también en aquellos que no son parte de la Convención, en cuanto puede servirles de guía y orientaciones.
El sistema de casos individuales ante la Comisión y la Corte permite que los Estados, vayan ajustando sus legislaciones internas a los estándares internacionales, a la vez que los mismos van inspirando en muchos aspectos el quehacer judicial doméstico.
Asimismo, es relevante la capacidad de adaptación que ha tenido el Sistema Interamericano durante todos sus años de funcionamiento tanto para ir adecuándose a las necesidades y aspiraciones de las víctimas, cuanto para acoger las legítimas preocupaciones de los Estados, en un marco de equilibrio.
Los órganos del Sistema -Comisión y Corte- nos han hablado de las nuevas dimensiones de las garantías judiciales y su validez en toda circunstancia. Sus opiniones fueron fundamentales para lograr su consagración positiva en nuestras naciones. Igualmente valioso es que sean nuestras propias Cortes y Magistrados los que comiencen a citar la jurisprudencia del Sistema Regional en sus decisiones, aplicando tales normas como referencia para revisar su práctica a nivel interno.
Estimadas y estimados integrantes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, autoridades y expertos en el área: Nuestro compromiso con los derechos humanos se traduce en nuestro interés no sólo en formar parte de los organismos que los promueven, sino que en tener representación activa en ellos, ya sea como Estado o porque personas de alta calidad técnica y ética los integran, como ocurre en la Comisión, con Felipe González, quien ocupa la Segunda Vicepresidencia; en la Corte, con Cecilia Medina, Presidenta. Considero por último justo recordar a quienes nos han representado históricamente en estas instancias fundamentales para los derechos humanos del Continente, los destacados abogados Manuel Bianchi Gundián, Edmundo Vargas, Claudio Grossman y José Zalaquet, en la Comisión; y Máximo Pacheco, en la Corte.
Concluyo reiterando nuestra alegría por la presencia de los miembros de la Comisión en nuestro país y nuestro deseo de que el Sistema Interamericano de Derechos Humanos siga desarrollando su importante labor, aportando con el estudio de casos, visitas in loco, medidas cautelares, relatorías especiales y sus importantes recomendaciones a mejorar la calidad de vida de las personas en toda la región.


