En el curso de una reunión de trabajo sobre Haití a la que concurrí por instrucciones de la Presidenta de la República, el presidente electo Sebastian Piñera me ha preguntado si estoy en condiciones de seguir coordinando la ayuda a Haití tras el traspaso del mando y mientras dure la emergencia producida por el terremoto que ha conmovido al mundo. He agradecido al Presidente electo su voluntad de continuar la colaboración que Chile ha establecido desde 2004 con Haití y aceptado su ofrecimiento. No me restaré jamás a contribuir a una causa de la humanidad como es la ayuda al pueblo haitiano.
Sin embargo, ante ciertas interpretaciones de prensa me veo obligado a manifestar que sólo una enorme pequeñez puede confundir el rol humanitario y no remunerado que implica mi función ante Haití -y que continuaré por un período circunstancial- con un cargo político en el futuro gobierno. Si de esto último se hubiera tratado, habría agradecido al mandatario electo y le habría manifestado mi imposibilidad de aceptar. He sido y continuaré siendo un miembro activo de la Concertación y no me parece prudente confundir los roles políticos de gobierno y oposición.
Sólo puedo lamentar que, incluso con la enorme cobertura de prensa que ha tenido la tragedia haitiana, existan miradas que interpretan una posición de servicio a la solidaridad y el alivio del sufrimiento humano con objetivos políticos menores.
Juan Gabriel Valdés


