Sala de Prensa
Miércoles, 31 de octubre de 2012  
Discurso Subsecretario Fernando Schmidt en:
Seminario sobre la Minustah en Haití
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Es un honor inaugurar este seminario académico sobre "El Rol de Chile en la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH), Experiencias y Perspectivas de las Operaciones de Paz", que ha organizado la Dirección de Seguridad Internacional y Humana, con el apoyo de nuestra Academia Diplomática y de la Academia de Estudios Políticos y Estratégicos (ANEPE).

Junto con darles la bienvenida a este seminario y desearles una provechosa jornada, quisiera iniciar mis palabras, entregándoles un marco general, "líneas", desde donde nuestros distinguidos expositores de hoy construirán sus presentaciones y debates, las que nos entregarán una visión actualizada de MINUSTAH, nuestras Operaciones de Paz y sus futuros desafíos.

Comenzaré señalando que la Política Exterior de Chile surge de la combinación entre los principios de nuestro actuar internacional y los intereses de Chile en el mundo. Estos elementos dan forma a políticas y acciones concretas, cuya implementación recae en esta Cancillería. No obstante ello, involucra también la acción de otros ministerios y agencias del Estado.

Como todos sabemos, estos principios sustentan y dan coherencia a las decisiones que adopta Chile en sus relaciones internacionales y, entre ellos, tienen un lugar preeminente el apoyo al fortalecimiento del multilateralismo y la promoción de la paz y seguridad internacional.

Es en este contexto que se sitúa la participación de Chile en Operaciones de Paz, las que deben ser comprendidas en un sentido amplio y multidimensional. Las misiones de mantenimiento de la paz no deben ser entendidas como operaciones de carácter estrictamente militar sino que como parte de un marco conceptual y legislativo mucho más amplio, en el que un Estado decide tomar parte en virtud de su compromiso con la paz, la seguridad internacional, el respeto a los Derechos Humanos y la promoción de la democracia.

Más aún, los actores que integran una misión de paz provienen de distintos ámbitos. Si bien en una instancia primigenia el componente militar puede ser el más importante, éste debe ir crecientemente apoyado por un componente civil, conforme evoluciona la misión.

Chile ha definido como parte de sus prioridades en materia de política exterior la cooperación para la seguridad global. Es así como esta Cancillería entiende que en un mundo globalizado la seguridad mundial es, más que nunca, una tarea colectiva. Conscientes de la existencia de amenazas que traspasan las fronteras nacionales y la necesidad de enfrentarlas con éxito en los años venideros, Chile promueve una estrecha cooperación entre las naciones en este ámbito. La participación nacional en operaciones de paz responde plenamente a esta prioridad y refleja de modo concreto su compromiso con principios como los ya mencionados.

No obstante, existen también criterios que definen en un determinado momento la participación nacional en Operaciones de Paz. Se incluyen por supuesto factores de carácter político, económicos y estratégicos. En consecuencia, las operaciones que involucren fuerzas chilenas deben satisfacer el interés nacional, en cuanto a cumplir con los compromisos que nuestro país ha adquirido con Naciones Unidas; proteger las zonas geográficas en situaciones de conflicto cuya estabilidad afecte los intereses nacionales y sobre todo, reafirmar la preocupación de Chile por los problemas mundiales de la paz. Es por ello importante subrayar que nuestro país participa exclusivamente en misiones de paz de Naciones Unidas, tanto por el marco de legitimidad que esto le otorga, como por lo que denota para el fortalecimiento de la participación de nuestro país en las diferentes instancias multilaterales. Una de ellas, quizás la más importante, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Actualmente nuestro país es candidato a formar parte del Consejo de Seguridad para el próximo período, candidatura que está respaldada -entre otras razones- por nuestra participación en operaciones de paz de la Organización de Naciones Unidas desde 1948. Hoy por hoy, militares y policías chilenos contribuyen a esta tarea en el Medio Oriente, Chipre, India-Pakistán, Bosnia-Herzegovina y Haití. En reconocimiento al compromiso y seriedad con que Chile participa en este tipo de operaciones, es que Estados Unidos, por una parte, ha invitado a Chile a participar en la Iniciativa Global de Operaciones de Paz (GPOI), en tanto la Unión Europa nos ha ofrecido un Acuerdo Marco de Gestión de Crisis, actualmente en negociación. En nuestra región, dos hechos también muy relevantes, como son la invitación recibida por Chile para participar como país "acompañante" en las negociaciones del Gobierno de Colombia con las FARC, y el Memorándum Tripartito suscrito con la República Argentina y el Departamento de Operaciones de Paz de Naciones Unidas (DPKO), para la incorporación de la Fuerza de Paz Combinada "Cruz del Sur" al sistema UNAS (United Nations Stand-by Arrangements System).

Respecto al Rol de Chile en la MINUSTAH, quisiera señalar que nuestra participación, desde el año 2004, ha significado un compromiso de solidaridad internacional concreta, mejorando nuestras capacidades de influir en materias regionales y globales y revitalizando la capacidad de acción conjunta con otros países de nuestra región, varios de los cuales están hoy representados en esta sala.

La MINUSTAH es, sin lugar a dudas, la misión más importante para nuestro país y marca un precedente para la participación nacional en este tipo de operaciones.

Destacamos que el primer Representante Especial del Secretario General fue un chileno, el ex Canciller Juan Gabriel Valdés, presente en este seminario, a quien le correspondió cumplir su misión en una etapa particularmente compleja. Después, probablemente en el segundo momento más difícil de MINUSTAH, tiene lugar el nombramiento de otro ex canciller chileno, Mariano Fernández, para asumir dicho cargo, cuando la misión comienza a redefinir su estructura, enfrentando además las devastadoras consecuencias del terremoto de enero de 2010, acontecimiento trágico que agrega una singular complejidad a la conducción de la misión. Ambos nombramientos denotan un reconocimiento a la acción del Estado de Chile y a sus capacidades para actuar en procesos de esta naturaleza.

MINUSTAH ha ido generando condiciones para una paz sustentable en la querida República de Haití, lo que ha permitido la implementación de variados proyectos de desarrollo, que construyen sociedad civil y Estado. Es que parte importante del esfuerzo que se realiza es consolidar la paz, porque sin ella difícilmente llegará el desarrollo, que como bien decía SS. Juan Pablo II "El Desarrollo es el nuevo nombre de la Paz".

Los países que integramos UNASUR trabajamos con apoyo financiero del BID en diversos proyectos que se ejecutan en gran parte del país entre los que destacan, proyectos de salud pública, de atención primaria, de vigilancia del cólera, proyectos para reformar el Código Procesal Penal y de apoyo en el ámbito de la Justicia; Programa Pro-Huerta de seguridad alimentaria para poblaciones urbanas y rurales que se encuentran en situación de vulnerabilidad social; Proyectos en materia de vivienda en la localidad de Canaán, a través de la ONG "Techo", entre otros varios más.

Por otra parte Chile realiza su contribución a través de la Agencia de Cooperación Internacional (AGCI), que gestiona importantes proyectos de desarrollo, como los centros de apoyo a la pequeña infancia, los proyectos de desarrollo agroecológico y aquellos que implementamos conjuntamente con México para financiar futuras escuelas en Haití, a través del Fondo Común de Cooperación con dicha nación, dentro del esquema de cooperación "Sur al Cubo".

Una mención especial merecen los esfuerzos de Carabineros de Chile, a través de su Programa de Cooperación para Policías Uniformadas Extranjeras, para apoyar la capacitación y reorganización de la Policía Nacional de Haití.

La sinergia alcanzada entre instituciones estatales como AGCI, JUNJI, INTEGRA e INDAP con ONGs chilenas como "América Solidaria" y otras, es un elemento particularmente valioso en este esfuerzo nacional de cooperación con el pueblo haitiano, que también incluye la participación de diplomáticos haitianos, aquí presentes, en el curso de "Diplomacia para la Globalización".

En síntesis, la participación nacional en operaciones de paz ha permitido que nuestro país ponga a prueba sus capacidades como Estado, la fortaleza de sus instituciones políticas y su compromiso con la paz y la seguridad internacionales. Más aún, constituye un importante precedente para el rol que nuestro país ha desempeñado en el sistema de Naciones Unidas y le permite además profundizar su participación dentro de esta estructura.

Los invito, entonces, a dar su contribución, participando activamente en las discusiones que iniciamos en este seminario sobre nuestra participación en las operaciones de paz.

¡MUCHAS GRACIAS!